Abuso policial en Latinoamérica

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El abuso de autoridad por parte de la policía ha aumentado con el paso de los años. En Colombia, un hombre fue asesinado por efectivos policiales el pasado 09 de setiembre. Brasil se ha convertido en el primer país en el mundo donde la policía más mata y en Perú, se siguen ejecutando a indígenas que defienden sus territorios.

Escribe: Camila Rojas

Un nuevo caso de abuso policial se hizo viral por las redes sociales ahora en Bogotá, Colombia. Como si no hubiera dejado enseñanza alguna el asesinato de George Floyd a manos de efectivos policiales americanos, la situación, lamentablemente, se repite.
En la madrugada del 09 de setiembre, un estudiante de derecho llamado Javier Ordóñez de 44 años, fue detenido al regreso de ir a comprar alcohol con sus amigos. Según familiares, indicaron que los policías le advirtieron a Ordoñez que le pondrían una multa, quien respondió que lo pagaría sin problemas. Al parecer, esto desató la furia de los agentes del orden, los cuales lo inmovilizaron y le aplicaron descargas eléctricas con una taser. Pese a las súplicas de Javier para que pararan, ellos continuaron con el terrible procedimiento. Tras 9 descargas eléctricas, dejaron sin vida al futuro abogado.

Esta problemática de abuso de autoridad por parte de los agentes del orden se ha extendido por toda Latinoamérica y a su vez, se ha ido agravando. Según la BBC, en todo el mundo, donde la policía mata más gente es en Brasil: en el 2018 hubo 6.220 víctimas fatales. Sigue Venezuela, en el 2017 asesinaron a 4.998 personas, la tasa de mortalidad fue de 15,9 por cada 100,000 habitantes. En El Salvador, ese mismo año hubo una tasa de 6,18 por 100,000. La policía fue la encargada del 10,3% de todos los homicidios ocurridos en ese año. En México, la mayoría de los asesinatos fueron cometidos por las fuerzas armadas, como la Marina y el Ejército. En el 2017 hubo 371 víctimas. Mientras que, en Colombia en el 2017, 72 muertes fueron a manos del ejército y 97 fueron por la policía. En estos últimos dos países las cifras aún son inciertas, ya que se cree que las autoridades no revelan con exactitud el número real.

En Perú, es de conocimiento público que la fuerza policial ha cometido actos agresivos contra los ciudadanos. Estos hechos se agravan cuando existe de por medio un conflicto social que involucra protestas. En repetitivas situaciones, utilizan técnicas abusivas y como consecuencia, dejan a heridos y muertos. Durante las manifestaciones en Bagua, en junio del 2009, los indígenas Awjan y los Wambis protestaron debido a que la extracción petrolera dañaba su ecosistema y también su bienestar. Los efectivos policiales se enfrentaron con ellos y hubieron más de 30 protestantes indigenas muertos.

Asimismo, el pasado 08 de agosto del presente año, se presentó un enfrentamiento entre la etnia Kukama y los policías en la selva amazónica, debido a que la empresa canadiense Petrotal que hace sus operaciones de extracción en la zona, no les brinda servicios básicos como luz, agua, educación, salud y desagüe. Dicho enfrentamiento provocó la muerte de tres indígenas por disparos realizados por la policía. De acuerdo al Presidente de la Asociación de Indígenas por el Desarrollo y la Conservación del Bajo Puinahua, James Pérez, por su parte nunca hubo ningún tipo de agresión, ya que solo exigían sus derechos a la empresa y la policía los intervino con disparos. Por otro lado, el Ministerio del Interior se justifica señalando que los indígenas arremetieron contra la policía con lanzas y escopetas.

Debido a las constantes denuncias de abuso de autoridad, en el 2015, el General de la PNP, Vicente Romero Fernández, promovió a los ciudadanos que grabaran las intervenciones de los policías. Como producto de ello, se visibilizó que los agentes del orden no han tomado medidas modernas para arrestar a las personas, sino, que siguen con la misma agresividad y abuso permitido durante las intervenciones en la época del terrorismo en 1980.

El racismo también está ligado a los abusos cometidos por la Policía Nacional en las detenciones. Craig Martin, miembro del Cuerpo de Paz de los Estados Unidos, denunció que cuando se dirigía desde Tambopata a Piura en un ómnibus, un policía los detuvo y luego a él y a un peruano de piel oscura los bajaron del carro. A Craig lo pusieron contra la capota del auto y lo sometieron a un registro inhumano, en donde lo culparon que llevaba contrabando, sin prueba alguna. Cuando él manifestó que era un ciudadano estadounidense y que no tenía nada consigo, el agente lo seguía tratando como un delincuente. Muchos afroperuanos sufren de este maltrato a diario pero prefieren callar, ya que saben que no les darán solución alguna. John Yuc Pui señala que cuando asiste a los partidos de fútbol en el Estadio Monumental hay un trato racista y discriminatorio hacia un grupo de asistentes al momento de ingresar al estadio, debido a que los policías les hacen revisiones exhaustivas, al punto de dejarlos casi desnudos.

Se necesita urgentemente parar con esta gran problemática, pero para ello, se debe hacer una capacitación a los efectivos policiales y entrenarlos a usar métodos no abusivos y tampoco letales en las intervenciones. De la misma manera, promover nuevas doctrinas para combatir el crimen. Hasta la fecha, la PNP mantiene una retórica militar, la misma que fue utilizada en tiempos de terrorismo. La policía necesita brindar apoyo y seguridad a todos, en vez de sometimiento y provocarles la muerte. Es importante recalcar que estas medidas no solo deberían ser implementadas en el Perú, sino en todo el mundo.

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