Cáncer: ley y cuidado al niño y adolescente

Salud

Escribe Miguel Serrano Follow @PS_UPC

No cabe duda que el ser humano atraviesa uno de sus mayores retos en términos de salud. La sociedad necesita de una vacuna para dejar de sentirse vulnerable ante una enfermedad que mata en pocos días. Con la atención abrumadora sobre la pandemia, se fue apartando grupos vulnerables como niños y adolescentes con cáncer que necesitan suma atención, lo que se convirtió en una problemática más exigente para el Ministerio de Salud y para los padres de familia.

Hace algunos días el presidente Martín Vizcarra promulgó la ley de urgencia médica para la detección oportuna y atención integral del cáncer del niño y adolescente. Esta normativa permitirá crear un registro especializado a nivel nacional para la detección de cáncer infantil, la implementación de equipos de telemedicina para el monitoreo constante y un subsidio a los padres.

“Tiene que haber definitivamente un subsidio oncológico. Cuando una madre, un padre tiene un menor de edad, un niño con cáncer tiene que dedicarse y muchas veces tiene que dejar de laborar y hay que pensar en un subsidio para atender esta enfermedad difícil”, expresó en la rueda de prensa.

Se estima que, en el Perú, al menos, 1,800 niños, niñas y adolescentes padecerían de cáncer cada año. Sin embargo, solo 1,350 logran ser diagnosticados anualmente en los hospitales del Ministerio de Salud y la Seguridad Social.

Cuidados

El Ministerio de Salud resalta la importancia de los cuidados que los padres deben realizar si tienen algún familiar niño o adolescente que padece de esta enfermedad.

• Haz que tu niño se lave las manos seguido durante al menos 20 segundos con agua y jabón. Otra opción es usar desinfectante de manos (con mínimo 60% de alcohol).

• Recuérdaselo especialmente antes de comer, tocarse el rostro, o después de tocar manijas, llaves, celulares o ir al baño.

• Enséñale a cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo al toser o estornudar, y limpiarse con papel desechable. Recuérdale botar ese papel desechable en un tacho cerrado luego de usarlo.

• Evita el contacto con personas que tosan, estornuden o tengan cualquier posible síntoma del coronavirus. Tu familia también debe tomar en cuenta esa advertencia.

• Evita que el menor esté en contacto con otras personas.

• Mantén el distanciamiento social de 1 metro como mínimo.

• Permanece en casa.

• Si tu familia compra alimentos en el mercado o supermercado, desinfecta las envolturas con una mezcla de agua y lejía (una cucharita de lejía por un litro de agua).

• De ser posible, designa una habitación aislada del resto de la familia para el menor.

• Limpia sus juguetes por lo menos cada tres días con una mezcla de agua y lejía. Evita que se entretenga con peluches y otros objetos difíciles de limpiar.

• Enseña con el ejemplo. Recuerda que él observará si tú también sigues todos los cuidados para evitar la enfermedad y tratará de imitarte.

• Evita que el menor salga. Si es muy necesario que vaya a algún lugar, colócale su mascarilla.

• Si tiene síntomas de COVID-19, realiza el triaje digital para recibir indicaciones del Ministerio de Salud, o consulta a un pediatra.

Nutrición

Por su parte, Nancy García Lombardi, nutricionista de EsSalud, comenta que la alimentación que debe recibir un paciente con cáncer de temprana edad varía mucho.

“Dependiendo el tipo de cáncer que tenga el niño o adolescente las manifestaciones en cuanto a la alimentación van a ser diferentes. Pueden presentarse náuseas vómitos o rechazo por algunos alimentos durante la quimio o posterior a la quimio”, comenta.

El principal objetivo que tienen los especialistas en nutrición es evitar que el paciente se desnutra, debido a que se necesita la fortaleza para que pueda afrontar los diferentes tratamientos que recibe.

“Nosotros modificamos la alimentación para que el paciente lo acepte sin ningún problema. Para ello, se utilizan diferentes alimentos que necesita. No se puede hacer una dieta generalizada para todos porque cada persona es diferente. Un paciente oncológico antes de la quimio puede tener buen apetito, puede estar muy receptivo. Cuando está en una etapa de quimio se vuelve inapetente, entonces se tiene que adaptar preparaciones de alimentación especializado”, concluye.