Cinco Mitos sobre el Drag Queenismo

UPC

Los rumores o prejuicios son abundantes. Por lo tanto, en esta nota desciframos los mitos más infames alrededor de esta creciente vocación artística. 

Foto: Paola Rizzi

Escribe: Dueyn Cárcamo

La disciplina del drag ha trascendido múltiples plataformas y formatos para encajar y llegar a audiencias más populares. A partir de esta exposición a un público más amplio es que se han generado y vocalizado distintas falacias alrededor de dicho arte. La idea de este texto es esclarecer un poco los aires para finalmente disfrutar del espectáculo con la información necesaria. 

1. Todas las personas que son Drag Queens son homosexuales

Absolutamente falso. El drag queenismo es para todo quien desee practicarlo, la sexualidad no es un requisito ni es importante. Existen personas heterosexuales, personas casadas o que tienen hijos y son drag queens. La intención de este tipo de movimiento es una expresión artística, más allá de otro tipo de factores.

 

2. El Drag Queenismo es solo para hombres

Falso. Si bien inicia como una forma de expresión de la femineidad de los hombres, también es una crítica a los estándares tradicionales del rol del género femenino. Cualquiera puede participar, existen mujeres cis (asume el género con el que nació) que son drag queens, personas no binarias (que no se identifican con los géneros tradicionales) o personas trans (personas que se identifican con un género distinto al que se le asignó al nacer).

 

3. Cualquiera con un vestido es una drag queen

Nuevamente falso. Quizás se confunda con el travestismo, que va por la idea de utilizar vestimenta pre-establecida para un género distinto al tuyo por razones personales y de preferencia. Por más inclusiva que sea la experiencia drag, se requiere de cierta seriedad y vocación para practicarla. Se necesita crear un personaje, con todas sus letras y colores, encontrar un mensaje y una línea que se quiera compartir con la audiencia a través del show. 

 

4. Las drag queens representan promiscuidad, alcohol y drogas.

De nuevo, falso. Si bien son consideradas “damas de la noche” porque sus bases son fundadas en clubes nocturnos, bares y discotecas (debido a que para existir debían esconderse) esto es absolutamente parte del pasado y no tienen necesariamente que estar vinculados. Las drag queens son artistas como cualquiera: cantan, bailan, animan, hacen comedia stand-up y una infinidad de habilidades que poco o nada tienen que ver con un estilo de vida poco saludable. 

 

5. La escena drag en el Perú es nula o inexistente. 

Gran y último FALSO. Si bien ha ido avanzando lentamente en comparación a otros países (ya que cada sociedad avanza a distinto ritmo), existe un gran cambio. 

 

Si quieres conocer más sobre cómo se va cocinando el Drag Queenismo en el Perú, no te puedes perder desde este viernes 22 la edición 82 de la nueva revista de Punto Seguido