¿Cómo enfrenta Latinoamérica la crisis del coronavirus?

CoronavirusInternacional

Escribe: Aldo Vicuña 

Desde que se registró el primer caso en Brasil el pasado 26 de febrero, el virus ha ido en expansión obligando a los diferentes gobiernos a tomar medidas extraordinarias para contener la enfermedad.

La pandemia acrecienta su amenaza en la región obligando a los gobiernos tratar a contrarreloj la crisis. Las siguientes semanas serán determinantes para la fase de contención del virus para evitar que los sistemas de salud colapsen como ha ocurrido en algunos países de Europa.

A continuación, detallamos las medidas impuestas por algunos países de esta región:

Chile

El presidente Sebastián Piñera estableció el estado de excepción por catástrofe en todo el territorio por un periodo de 90 días. Además, las fronteras se encuentran cerradas desde el 18 marzo. Los establecimientos comerciales no esenciales se encuentran cerrados mientras que las clases se encuentran suspendidas.

El Gobierno y la oposición lograron un acuerdo para postergar para el mes de octubre el referendo sobre posibles cambios en la constitución que estaba previsto para el 26 de abril.

Chile ha logrado establecer una estrategia que ha logrado resultados satisfactorios. Una de las claves del éxito chileno en la lucha contra el coronavirus tiene que ver con la cantidad de pruebas que se realizan a diario. La gran capacidad de muestreo permite contener el virus de forma eficaz.

Según datos del gobierno chileno, se vienen haciendo 3 mil pruebas de
Covid-19 al día. Según el Ministerio de Salud de este país entre el 3 de marzo y 3 de abril había 3 737 casos positivos de coronavirus y 22 muertes. En un mes registran una tasa de letalidad del 0,5%, comparables a las estadísticas de países como Alemania, Corea del Sur o Japón.

Ecuador

Sin dudas Ecuador es uno de los países más golpeados por el coronavirus.
el frágil sistema de salud ecuatoriano está al borde del colapso.

El presidente Lenin Moreno se mostró enfático desde que se registraron los primeros casos en el país en que si el número de contagiados aumenta, los centros de salud pueden quedarse sin capacidad para tratar a los infectados.
La realidad ecuatoriana es de suma urgencia. Un sector de la población no acató las medidas impuestas por el gobierno generando el colapso del frágil sistema de salud de este país.

El sistema funerario de Guayaquil ha colapsado. (Foto: Andina.pe)

La provincia de Guayas, donde se ubica la ciudad de Guayaquil, suma más de 2 mil contagios y más de 70 muertes. La segunda ciudad más importante en Ecuador suma más muertes que países enteros. Los cadáveres de las víctimas lucen en las calles ante la falta de respuesta de un sistema sanitario totalmente desbordado.

Se decretó el estado de excepción el pasado 16 de marzo y se prolongó el toque de queda de 8 a 15 horas por el Covid-19.

El Salvador

El mandatario Nayib Bukele declaró una cuarentena nacional por 21 días. El país centroamericano se encuentra en aislamiento desde el 11 de marzo. Se prohibieron las aglomeraciones de personas y el ingreso de extranjeros.

El plan económico de El Salvador debería ser adoptado por otros países, según expertos. (Foto: Andina.pe)

Por otro lado, Bukele otorgó diversos beneficios a la población como la postergación del pago de servicios así como también de créditos financieros.

México

México es uno de los países que menos restricciones ha impuesto para enfrentar el coronavirus. El presidente Andrés Manuel López Obrador en un principio incitaba a la población a continuar su vida normal, daba la mano y abrazos, a pesar de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

AMLO ha recibido diversas críticas por las medidas pasivas contra el Covid-19. (Foto: Andina.pe)

Sin embargo, con el pasar de los días y el considerable incremento de los casos y muertos por coronavirus AMLO cambió radicalmente su postura inicial. Instó a los mexicanos a quedarse en casa y tomar medidas de higiene.

Por otro lado, el gobierno limitó los cruces fronterizos con Estados Unidos restringiendo el turismo, pero no las actividades comerciales.

Perú

Perú fue el primer país de la región en decretar el aislamiento social obligatorio el 15 de marzo. Inicialmente se estableció cuarentena por 15 días, sin embargo, el presidente Martín Vizcarra amplió la vigencia de la medida hasta el 12 de abril. También se estableció que los lunes, miércoles y viernes solo podrán circular hombres, mientras que las mujeres los martes, jueves y sábado.

Perú prepara el mayor plan económico de todo América Latina para mermar el impacto de la crisis sanitaria. La primera etapa consta de un gasto de 30.000 millones de soles, mientras que la segunda etapa de reactivación económica demandará otros 30.000 millones de soles.

 El plan económico que prepara el Perú es equiparable en términos del PBI a países como Finlandia o Dinamarca. (Foto: Andina.pe)

“Tenemos que meter la mano al bolsillo del tesoro público para atender las necesidades de las familias vulnerables”, mencionó el presidente Vizcarra durante una conferencia de prensa.

El mandatario peruano también ordenó el cierre de sus fronteras y estableció el toque de queda en todo el país desde las 6 de la tarde hasta las 5 de la mañana.

Además, se postergó el año escolar hasta el 4 de mayo. El inicio de la educación pública estaba previsto a iniciarse el 16 de marzo.

Argentina

En Argentina se registró la primera muerte por Covid-19 en América Latina el pasado 7 de marzo. En un principio el presidente Alberto Fernández pidió a la población quedarse en sus casas hasta el 31 de marzo, pero el 20 de marzo de volvió obligatoria y se extendió hasta el final de la semana santa. Fernández mencionó que el gobierno será absolutamente inflexibles con las personas que no acaten el aislamiento obligatorio.

Argentina recibió ayuda económica del Banco Mundial para combatir el coronavirus. (Foto: Wikimedia Commons)

En adición al cierre de fronteras se sumó la suspensión de clases en todos sus niveles educativos. El gobierno argentino estima ayudas por 5.700 USD, subsidios directos y el financiamiento a empresas equivalente a un 1% de su PBI.