Conoce a Huesos, un club de moteros en Lima

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Explora el mundo de los moteros con el siguiente fotoreportaje dedicado al mundo de la adrenalina, el cuero y las ruedas de este club.

Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo
Conoce a Huesos, un club de moteros
Foto: Jorge Chombo

Texto: Tatiana Valer
Fotoreportaje: Jorge Chombo

En la esquina de las avenidas República de Panamá y Alfredo Benavides, los miembros del club motero ‘Huesos’ se reúnen para ‘rutear’ todos los jueves en la noche. Vestidos en cuero y montados en unas impresionantes motocicletas, los miembros llegan uno a uno para conversar de la pasión de su vida: las motos. Son conocidos como los ‘moteros’, una contracultura que desde hace una década ha venido ganando mayor popularidad.

“Para mí, una persona con su moto es una conexión, una simbiosis, la moto es parte de ti como tú de la ella. Te subes y automáticamente y te autoevalúas, te pones a pensar en muchas cosas, a cuestionarte, es como ir al psicólogo pero de dos ruedas.”, reflexiona Franco Herrán, el presidente del club.

Unión. La hermandad entre sus integrantes es tan primordial como el reglamento interno del club. (Foto: Jorge Chombo)

De día, algunos son mecánicos, pero en otros son empresarios, marinos o diseñadores gráficos. Marc, por ejemplo, es tatuador. Para pertenecer al club y ser un miembro más, tienen que ‘motear’ con ellos durante el tiempo que sea necesario para ganarse el respeto  y la aprobación de todos. Pueden pasar años siendo iniciado y prospecto antes de llegar a ser miembro. Sin embargo, una vez dentro, cada integrante cuenta con el apoyo de su compañero, incluso fuera de las pistas, llegando a ser cómplices en pedidas de mano, eventos familiares y otros aspectos de la vida personal donde prima la hermandad.

Comunidad. Además de las jornadas ‘ruteras’, Huesos cuenta con una casa-club para el esparcimiento de los miembros. (Foto: Jorge Chombo)