¿Contrataciones cremas con doble filo?

Periodismo

Redacción: Alfredo Rebaza

Luego de ocho duros meses, Universitario de Deportes puede nutrir su desbalanceada plantilla y ganar jerarquía en sus líneas, aunque ello signifique suplir a jugadores que no se escondieron ante la difícil situación del equipo.

A pesar de la incómoda situación en la tabla, los cremas albergan gran número de espectadores. (Foto: Alfredo Rebaza).

 

Luego de que Universitario se acogiera al nuevo régimen especial de la Federación Peruana de Fútbol, el club merengue quedó posibilitado de fichar jugadores medida más que urgente y necesaria si repasamos su paupérrimo año futbolístico (14° en la tabla a dos puntos de la zona de descenso). La dirigencia crema no perdió el tiempo y, el mismo día en que se confirmó el levantamiento de su sanción, anunciaron la contratación del experimentado delantero argentino Germán Denis (36 años).

Adquirir refuerzos permitirá al comando técnico de Nicolás Córdova tener mayores variantes a la hora de formar el equipo, así como también dar solución a los problemas de gol que ha evidenciado su escuadra. Sin embargo, ¿cómo se sentirán los futbolistas de la actual plantilla y los jóvenes reservistas que dieron la cara en la peor situación del club?

Luego de la última derrota como local frente a Real Garcilaso, el volante crema, Javier Núñez, aseguró que el tema de los refuerzos es decisión netamente de la unidad técnica.

“Todo jugador que venga será bienvenido. Voy a seguir trabajando para ayudar más al equipo. Nosotros hemos tenido un alza con el profe Nicolás, cada partido salimos a disputarlo como una final”, declaró el joven atacante.

A pesar de la buena predisposición plasmada, es inevitable pensar que no habrá cambios en la interna. Para Kenny Romero, Director periodístico de DeChalaca, los futbolistas de Universitario eran conscientes que, muchos de ellos, se encontraban en el primer equipo solamente porque no se podía contratar.

“Por un lado entienden que el club necesita una mejora, pero sí sienten el golpe, saben que van a ser desplazados. Es un golpe personal, sienten desvalorado su trabajo, pero a la vez deben comprender que su trabajo no ha dado resultados”, aseveró.