Corea del Norte: ¿se podría dar una invasión estadounidense por la amenaza nuclear?

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El analista internacional Giacomo Ugarelli nos explica si se podría dar este resultado en el país asiático.

El último ensayo nuclear de Pionyang provocó un sismo de 6.3 grados, lo que alertó a la comunidad internacional. (Foto: Agencia KNCA)

Redacción: Gabriel García

El gobierno de Kim Jong-un ha realizado ayer su sexto ensayo nuclear. Según la agencia gubernamental norcoreana Korean Central News Agency (KCNA), Pionyang asegura que la bomba de hidrógeno de 100 kilotones, casi cinco veces más potente que la de Nagasaki, fue probada exitosamente.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha declarado anteriormente que “el gran problema de Corea del Norte sería resuelto”. Además, a raíz de la última prueba nuclear, el gobierno estadounidense ha convocado una cúpula de seguridad nacional. ¿Es posible que el país norteamericano realice una invasión en la península coreana?

El analista internacional Giacomo Ugarelli asevera que una incursión en el país comunista sería muy riesgosa, pues existen pruebas que demuestran la capacidad nuclear de Pionyang. “Una intervención pondría en alto riesgo el lanzamiento de una [bomba nuclear] por parte de Corea del Norte a Estados Unidos, o cualquiera de sus aliados”, afirma Ugarelli.

Esto explicaría por qué no se han repetido las medidas que tomó la Casa Blanca en el 2003, cuando invadió Irak. “Se creía que Saddam Hussein estaba intentando construir armamento nuclear, aunque después se descubrió que el régimen no tenía la capacidad”, explica el analista internacional.

Ugarelli también aduce que Corea del Norte es un “mal útil” para Estados Unidos. “Podría justificar su presencia de tropas en Asia y las cooperaciones militares que tiene con sus aliados en este continente, (…), quitándole a China espacios de influencia”, comenta el también catedrático.

Cabe recordar que, el miércoles 30 de agosto, uno de los misiles balísticos del gobierno de Pionyang sobrevoló territorio japonés. Esta acción activó las alarmas de Tokio y Seúl, cuyos gobiernos movilizaron tropas hacia sus fronteras.