El Perú acogerá unas elecciones inéditas en 2026 por el abultado número de partidos políticos. Además, el parlamento nacional regresará al sistema de bicameralidad luego de 33 años.
Por: José Manuel Quintana
La cédula de votación de las próximas elecciones 2026, pactadas para el 12 de abril, superará el tamaño de una caja de pizza familiar, según una estimación de RPP. El documento de votación tendría las siguientes dimensiones: 44 cm de alto por 12 cm de ancho, una proporción similar a un tablero de monopolio.
De acuerdo con el abogado experto en temas electorales, Fernando Rodríguez Patrón en conversación con Punto Seguido, el poder legislativo ha promulgado resoluciones que van en contra de los organismos comiciales. “En el Congreso se originó la contrarreforma“, sostuvo el exdirector del Registro de Organizaciones Políticas por cerca de 20 años.
El exfuncionario del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) aseguró que la ONPE presentó una cédula exclusiva para votaciones locales y nacionales, pero el parlamento determinó que debía ser una única.
¿Cómo llegamos a este escenario? Catalina Quinto, editora de ‘El poder en tus manos‘ —una iniciativa de Radio Programas del Perú—, explicó para este medio que las hasta ahora 39 fuerzas políticas que dirán presente en los comicios son producto de una contrarreforma del Congreso de la República.
“El parlamento eliminó las PASO (Primarias abiertas, simultáneas y obligatorias). Digamos que funcionaba como un filtro dentro de las organizaciones políticas“, indicó la periodista. “Hubiera servido como un mecanismo de control para reducir la gran cantidad de candidaturas que ahora tenemos“, concedió la periodista.
¿Por qué hay 39 partidos inscritos para las elecciones 2026?
En 2019, el gobierno vacado de Martín Vizcarra convocó a un conjunto de expertos liderados por el exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fernando Tuesta Soldevilla. La comisión estuvo encargada de elaborar 12 proyectos de ley en aras de una reforma política que mejore la representatividad.
Uno de los puntos claves en este paquete de modificaciones legales fue la instalación de las PASO en el proceso electoral. Sin embargo, en diciembre del 2023, el parlamento peruano eliminó esta enmienda y el ejecutivo a cargo de Dina Boluarte promulgó la propuesta legislativa sin reparos. “Las PASO eran como las Eliminatorias al Mundial”, indicó Rodríguez Patrón.
“Además la mayoría va a elegir a sus candidatos a través de la modalidad de delegados, es decir, representantes del partido que se van a juntar y finalmente eligen a los candidatos“, añade Quinto. Esta práctica se conoce como “las cúpulas partidarias“, uno de los objetivos a suprimir con la extinta ley de las PASO.
Fernando Rodríguez hizo hincapié en la reducción de la valla de 700 mil adherentes a 25 mil afiliados. Además, exhibió su preocupación porque un candidato al Congreso puede mentir en su hoja de vida y no ser sancionado. En términos simples, postular y crear un partido político es más fácil que nunca.
Qué implica el retorno de la bicameralidad en el Congreso
El último período congresal también dirimió que el parlamento peruano regrese a la bicameralidad. El Perú asumió este sistema hasta el 5 de abril de 1992, cuando Alberto Fujimori disolvió el Congreso.
Desde julio del 2026, el primer poder del Estado estará integrado por 130 diputados y 60 senadores. La primera Cámara será la encargada de fiscalizar al Ejecutivo, además de elaborar, debatir y derogar leyes.
La segunda Cámara tendrá la tarea de refrendar tratados internacionales y cargos de altos funcionarios del Estado. Asimismo, fungirá como un filtro para las normativas que promulgue la cámara de diputados.
Conviene señalar que los congresistas del período 2021-2026 podrán postular a la Cámara de Diputados y Senadores; en la segunda, se estipula un mínimo de 45 años para presentarse en las elecciones, pero este requisito no será obligatorio para los parlamentarios actuales.
Problema de representación
“Partamos de la frase de calidad versus cantidad“, expresó Carolina Quinto sobre el debilitamiento de la democracia y el problema de representación que aquejará al país con la holgada cédula de votación.
La comunicadora detalló que la “excesiva oferta termina contaminando el proceso electoral“. En ese sentido, resulta sustancial que la ciudadanía se acerque a la clase política. “La gente no ha entendido que tener un proceso de información y fiscalización de nuestras autoridades nos termina beneficiando“, concluyó.


