¡Esto no es amor!

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Ilustración: Freepik
Escribe: Bruno Estela
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Una relación tóxica se da cuando una o ambas partes sufren en lugar de disfrutar. Ambos idealizan que podrán salvar esa unión, pero lo que consiguen es un desgaste emocional. Dicho problema se da más en las relaciones de pareja; sin embargo, se da también en amistades, en el trabajo o en el entorno familiar. Lo que hace peligroso estar en una relación tóxica es que uno no se da cuenta de las “advertencias” que se muestran en las actitudes de la pareja que, por lo general, son subjetivas e indirectas, hace que se complique para las víctimas terminar con esa unión antes de que sea demasiado tarde.

Según la psicóloga Sandra Rengifo, las relaciones tóxicas dependen de la crianza desde la infancia. Por un lado, tener padres que sobreprotectores, controladores y violentos podría crear una persona sumisa. Por otro lado, tener padres donde se ha visto que la violencia familiar es algo tan común, podría fomentar una persona agresiva con sus parejas. “Esa persona buscara una relación similar porque es como su zona de confort. Se sentirá cómodo en este tipo de relaciones porque pensara que eso es una forma de querer o ser querido”.

¿Cómo identificar una relación tóxica?

Es difícil detectar toxicidad en una relación, debido a que las acciones de las personas pueden ocultarse o demostrarlas de manera sutil. No obstante, una característica común de estas relaciones son cuando una de las dos partes se aprovecha para obtener un beneficio propio. Por consiguiente, el victimario manipulará, amenazará, controlará o agredirá para conseguir satisfacer sus necesidades.

Por otro lado, una persona tóxica es aquella que intenta obtener el poder absoluto de la relación. Incluso, la misma toxicidad consiste en realizar conductas en las que surge una desigualdad entre los dos. Esto quiere decir, que el poder queda dividido de modo que favorezca a uno y desfavorezca al otro. Además, en dicha unión se reflejan dos tipos de individuos; el primero es considerado como una persona manipuladora, con actitudes egocéntricas, y la otra, como una persona sumisa, que probablemente sufre de dependencia afectiva.

Sin embargo, ¿Comó te das cuenta si estas en una relación tóxica? Por eso, la revista Punto Seguido realizó una encuesta a través de su cuenta oficial de Instagram para demostrar lo frecuente que es encontrar una unión de este estilo.

 

Es bien sabido que este tipo de uniones puede dejar secuelas que afectaran de manera física y/o psicológica a las personas. Por ello, surge ansiedad, insomnio, depresión, aumento de peso, dolores de cabeza, afecciones sistema inmunológico, aumento de la presión arterial, entre otros. Además, esta estabilidad emocional de la pareja puede conllevar a acciones mucho más graves como el homicidio o llevar a una persona al suicidio por los niveles de estrés que recibe diariamente.

Por esto, es necesario estar atento a las conductas sutiles que surgen en una relación para dar por terminada esta, y de esta forma, evitar consecuencias que se puedan lamentar. A continuación, se mostrará una infografía que señala algunos consejos para culminar una relación de ese tipo.

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