Guía para emprendedores: 5 consejos básicos

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Durante la pandemia del covid-19 muchos peruanos han tenido que reinventarse. Para no morir en el intento, te traemos todo lo que debes saber para impulsar tu negocio.

El contexto histórico peruano ha permitido su adaptación ante situaciones de crisis. (Foto: Gustavo Pring/Pexels)

 

Escribe Georgina Pérez

Según el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) y ESAN, el Perú ocupa el primer lugar en el índice de espíritu emprendedor de Latinoamérica. Las condiciones que ha atravesado a lo largo de su historia, han cultivado este espíritu de innovación dándole las herramientas que le permiten desarrollarse dentro del campo laboral. El convertir las dificultades en una oportunidad ha sido la principal motivación de muchos peruanos para encontrar un punto de partida a la hora de iniciar un nuevo proyecto.

Buscar una oportunidad en el mercado, una necesidad no satisfecha y unirlo con tu propósito de vida es clave para quienes comienzan estas iniciativas, señala Ana Isabel Valarino, coach de formación y desarrollo del talento. Para ella el emprendedor debe estar orientado a perseguir los objetivos personales y fusionarlo con las necesidades del entorno en el que vivimos. Si estás pensando emprender este artículo es para ti. Te traemos los 5 consejos que debes tener en cuenta para impulsar tu negocio y no morir en el intento.

Alinear tus objetivos con tu emprendimiento
Es necesario tener un espacio de reflexión personal en el que puedas alinear el conjunto de propósitos de vida y finalmente alinearlo con el proyecto que tienes en mente. Valarino señala, además, que los emprendimientos que están teniendo éxito en el mercado global, son empresas que enamoran a sus clientes por la razón y forma en la que hacen las cosas.

Esta es la herramienta base que sostiene tu negocio. Si esto no está lo demás se derrumba. Las competencias personales son de suma importancia, ya que es lo que va a servir de motivación ante los distintos escenarios que se puedan presentar. La mayoría de emprendimientos no se sostienen porque sus dueños no tienen competencias personales para impulsarlo. Necesitas creatividad, capacidad de reinvención y resiliencia.

Tienes que conocer a tu cliente más que a nadie
Entender al consumidor, incluso más que a sus familiares directos, es vital para iniciar en este nuevo viaje. Debes tener en cuenta sus necesidades, qué buscan y qué es lo que esperan de un producto determinado. Para esto existen diversas estrategias como la realización de encuestas y focus group.

Es fundamental que logres identificar todas las cualidades de tu comprador. De esta manera no solo podrás gestionar mejor tu producto, sino que también te permitirá estructurar tus campañas de marketing.

Debes conocer el mercado en el que te iniciarás
Tienes que saber que producto vas a ofrecer y cuál es su propuesta de valor. Conocer las oportunidades y amenazas que existen dentro de ese rubro. Emprender es buscar una necesidad no satisfecha y visualizar que hay un espacio de acción para capitalizar económicamente ciertas actividades. Lo que hace una persona con ánimo de iniciar un nuevo negocio es ver una oportunidad donde se puede observar algún tipo de provecho económico.

Conocer tu negocio
Tienes que dominar los costos y procedimientos que debes llevar a cabo para materializar el proyecto. En esta etapa tienes que investigar mucho. No importa lo chiquito que sea tu negocio, entenderlo a la perfección te va a permitir tener mejor dominio sobre tu emprendimiento en distintas situaciones. Si te enamoras de tu producto, eso se verá reflejado en la dedicación que le pongas para sacarlo adelante y los clientes podrán notarlo.

Probar el producto en el mercado
No te lances a la piscina sin agua. Para Valarino, un error frecuente es que las personas suelen enamorarse de sus productos y no los prueban. Si estás en este camino debes desaprender que todos son iguales a ti y que los demás tienen tus mismos gustos. No cometas el error de lanzarlo al mercado antes de probarlo y en el camino darte cuenta de que tu producto es tu amor, pero no el de nadie más.