Betty Burga, presidenta de la red distrital de Ate Vitarte, revela incumplimientos en la entrega de alimentos y subsidios, afectando a 62 ollas comunes y miles de beneficiarios del Programa de Complementación Alimentaria del Ministerio de Desarrollo.
Por: Diana Gómez
Las 62 ollas comunes de Ate Vitarte integradas recientemente al Programa de Complementación Alimentaria (PCA) del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) enfrentan una crisis sin precedentes. Betty Burga, presidenta de la red distrital, denuncia cinco meses de retrasos en la entrega de alimentos, reducción de raciones y un subsidio económico que califica de “burla” para las familias vulnerables.
La última entrega de alimentos fue en noviembre de 2024, con una duración estimada de 78 días. Burga denunció que desde enero de 2025 no reciben apoyo alimentario, y recién en junio se habilitaron subsidios de solo S/0.25 por socio al día, equivalente a cinco soles al mes.
“Mi olla común recibió S/335 de subsidio, que parece bastante plata, pero eso lo gastamos en dos días de cocina. Cinco soles al mes es una ofensa, no compensa nada lo que nos dan”, declaró Burga a Punto Seguido.
Asimismo, criticó al Programa de Complementación Alimentaria (PCA) por dar “solo bonitas palabras” mientras asignan dos soles diarios por persona, cantidad insuficiente para los 67 socios de su olla y los casos sociales que atienden.
Las 62 ollas comunes del territorio no habían recibido apoyo desde enero de 2025. Recién en junio se habilitaron tarjetas con fondos subvencionados para enero, febrero y marzo, mientras los recursos de abril, mayo y junio siguen pendientes.
Retrasos críticos y subsidios congelados
Según el Comunicado de la Red de Ollas Comunes de Lima, el presupuesto 2025 del MIDIS asigna solo S/2.00 por persona para 20 días mensuales, cubriendo apenas el 30% del requerimiento calórico adulto.
“Con dos soles quién se alimenta. Es cosa injusta para un peruano que nos den solo dos soles. Eso no alcanza”, asegura Betty Moras, una de las beneficiarias de la olla común Hijos de la Zona N en Huaycán de Ate Vitarte. Esta situación evidencia no solo la falta de apoyo gubernamental, sino también la creciente desesperación de las comunidades
En Ate Vitarte, este incumplimiento se agrava, con retrasos de hasta cinco meses en la entrega de subsidios y alimentos, como reportó Infobae en junio de 2024 al documentar fallas en 130 ollas de Lima, incluyendo las de este distrito.
Los subsidios son calificados de “burla”
El PCA recortó drásticamente el apoyo: antes entregaba 10 productos alimenticios; ahora solo proporciona 4, complementados con un subsidio en efectivo. Este último se calcula en S/0. 25 diarios por beneficiario, dando S/5 mensuales por socio. Para una olla con 67 usuarios como la de Betty Burga, esto significa S/335 al mes.
“¿Con S/335 compramos comida para 20 días? Es imposible. Es una burla para nosotras”, enfatizó Burga. El dinero, depositado en tarjetas bancarias, no compensa la inflación ni el alza de precios de insumos básicos.

Responsabilidades y movilización
Burga aclaró que el MIDIS es el único responsable del financiamiento, mientras la Municipalidad de Ate actúa solo como nexo operativo. “El Estado da migajas a quienes más necesitan”, sostuvo, recordando que el PCA prometió seguridad alimentaria para los beneficiarios en el distrito.
Ante la emergencia, la Red de Ollas Comunes de Lima Metropolitana realizará un plantón frente al MIDIS el 19 de junio. Exigen:
- Entrega inmediata de subsidios y alimentos pendientes (abril-junio 2025).
- Aumento del subsidio a no menos de S/5 por persona/día.
- Restitución de la canasta completa de 10 productos.
La situación crítica en Ate Vitarte refleja una emergencia alimentaria extendida en Lima Metropolitana. Las ollas comunes del distrito, que sostienen a miles de beneficiarios en situación de pobreza, continúan a la espera de los subsidios pendientes desde abril y la restitución de la canasta completa de productos.


