MINISO: tocar, oler, sentir y escuchar sin tener que comprarlo

Crónicas

Una tienda con estilo y diseño japonés que enamora a todos a primera vista. No podrás dejar de entrar a su paraíso asiático y llevar algunos de sus artículos.

Por: Jeferson Barreda
Redacción y fotos: Jeferson Barreda

Tener la opción de probar los productos es algo atractivo de MINISO
Son innumerables los productos que ofrecen para todas las necesidades

Tienda brillante como el primer día de su apertura, iluminada con una blanca luz  por todo lado y con estantes llenos de productos multicolores asiáticos que enamoran a quien lo vea desde afuera. Es una invitación abierta a la compra para cualquiera. Solo al ingresar, varios estantes llenos de productos nos avisan de la cantidad de tiempo maravilloso que pasaremos ahí. Amplios pasillos con productos para todas las necesidades que puedas imaginar.

Desde mascarillas faciales para el cuidado facial hasta tomatodos con filtro para mates naturales, Una demostración de la versatilidad de la tienda en productos. Pero sin duda algo que llama la atención es la posibilidad de probar los productos. Conocer bien lo que vas a comprar.

Puedes no solo ver sino también tocar, oler, sentir y escuchar cada artículo sin la obligación de tener que comprarlo si no es de tu agrado. Una opción maravillosa para no arrepentirte luego de haber comprado algo que no es de tu total agrado.

Garabatear con sus lapiceros punta de metal en las hojas que te ofrecen. Escuchar tu música favorita con sus audífonos inalámbricos con diseño militar. Oler su gel para manos con fragancias primaverales. Tienes la libertad de conocer cada artículo y saber que es. No querrás irte sin llevarte algo que probaste.  Incluso si no sabrás si luego lo usaras.

No solo es su variedad de productos, sino también, lo barato que son. Resulta imposible no comprar algo. Es una joya para la vista algo tan bien acabado y una salvación para el bolsillo por su precio. Es un paraíso de las compras.  

Esta experiencia se va acabando al igual que sus pasillos después de casi una hora. La experiencia concluye en las cajas y con las canastillas que te entregaron llenas de productos. Un saldo pagado de poco más de treinta soles y siete productos en nuestro poder. Miniso nos ha engatusado con su mercadería. Hemos terminado entregando nuestro dinero y recibiendo una experiencia nueva como compradores.

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