Pensar la crisis ahora para el futuro

Cultura

Foto: LUM

La realidad interpela constantemente a la sociedad peruana. El devenir es incierto. El LUM inauguró un importante debate: ¿Cómo examinar el presente en miras hacia un mañana?

Escribe: Matt Apolinario

El Lugar de la Memoria viene desarrollando sus actividades mediante la plataforma virtual. El pasado martes se realizó un diálogo sobre ¿cómo vivimos la pandemia y cómo la recordaremos? Los ponentes fueron Marco Avilés, cronista y autor del libro “De dónde venimos los cholos”; Katya Adaui, periodista y autora de “Aquí hay icebergs”; y José Carlos Agüero, historiador y autor de “Persona”. Se contó con la asistencia de 130 personas. Pero, ¿por qué hablar de memoria si aún no acaba esta pandemia?

La memoria puede entenderse como una construcción constante del presente para el futuro. Es decir, no es únicamente recordar. Por ello, la historia se apoya en documentos (material historiográfico) que permitan entender el pasado. Un gran riesgo, entre tantos, es que el contenido no se reproduzca. Ahí radica la importancia de la memoria. Sin embargo, esto no es suficiente.

Marco Avilés plantea la cuestión de saber quiénes recordaran: ¿este ejercicio estará a cargo de personas de la costa, sierra o selva? El escritor enfatiza que no es una actividad que se adelante a algo que aún no termina, sino más bien establecer un primer nivel de memoria: ¿quiénes producen narrativas de memoria y de qué manera se distribuye? “Si hablamos de que la memoria se produce, entonces esto es posible a partir de espacios donde se coloca la narrativa. Hablamos de comunidades que no tienen espacio para proponer su narrativa”, dijo Avilés. Como solución, éste propone refundar el Perú lejos de mitos peligrosos como el mestizaje. “Siempre se suele repetir que no hay identidad, como si esta debiera ser una sola. Pero es que no hay una sola identidad, somos varios, no uno solo. Me asusta hablar en términos de raza y cómo debería ser, en ese sentido, un país. Lo mestizo es una utopía totalitaria. Porque si todos somos mestizos: ¿qué hacemos con las 47 lenguas originarias y los 55 pueblos indígenas? “, se cuestiona. La diversidad es una riqueza antes que un conflicto. El mestizaje es un mito antiguo y no es un punto desde donde deba refundarse el Perú. Es complejo hablar de todos, pero es la tarea. “Hay que cimentar las bases desde las identidades, no desde una sola”, comenta Marco Avilés.

José Carlos Agüero expuso sobre el poder excesivo de los Estados. El historiador señala la existencia de un poder capaz de determinar si el virus (covid-19) es peligroso o no. Esto depende del alcance de la enfermedad a la clase dirigencia, gubernamental. Esto lo ejemplifica mediante el caso del ministro inglés Boris Johnson y el presidente brasileño Jair Bolsonaro. “La vida, lo que creemos propio, termina siendo algo que no nos pertenece. Alguien más decide por nosotros”, declaró José Carlos Agüero. En la construcción del Estado, el humano delega poderes para que –a cambio- reciba seguridad, educación, estabilidad económica, administración de justicia, salud, etc. “Esta cuarentena ha terminado por demostrarnos que habíamos delegado muchos más, que habíamos concedido un poder extra. Nunca habíamos pensado con claridad y a fondo, que alguien evaluaba el riesgo de que nosotros viviríamos o no. Ahora ha quedado claro que es así. Se ha concedido la gestión del riesgo de la vida”, señaló el historiador. La precariedad de los sistemas, destaca el escritor, así lo sentencia. La vida, entonces, es algo que se administra; el peligro de la enfermedad, también.

Katya Adaui se enfocó en la precariedad de las estructuras de poder. Adaui realiza una crítica al problema mediático de no nombrar las cosas como tal. “Deslizar un sutil y dulce eufemismo: caminantes, como si fueran paseantes que han salido a dar una vuelta. Lo que ocurre es que se van a la fuerza. Por su nombre, llamémoslo como es, aunque no nos guste: desplazados forzados”, sostuvo Katya Adaui. Asimismo, el hecho de residir en Argentina le permitió comparar sistemas de salud. “En Perú, la precariedad responde a un proceso histórico, no es reciente –sostiene-. Sin embargo, las medidas son necesarias. En Argentina, la salud pública ha estado mejor equipada y ha permitido hacer frente al virus sin que sea tan drástico. Las medidas en Perú, en cambio, se están tomando ahora”. La escritora comenta el caso del desarrollo de pruebas moleculares de coronavirus a bajo precio por la UPC y la Universidad Cayetano Heredia, donde participó su hermana: La solución, plantea, se asemeja al trabajo en conjunto: lo comunitario.