Ser periodista en medio de una crisis sanitaria mundial

CoronavirusCovid19

Foto: Freepik

La labor periodística resulta un trabajo esencial en medio de la pandemia por el Coronavirus; sin embargo, distintos usuarios en Twitter sienten que la cobertura en el Perú no cumple con las expectativas ni con los principios de la ética profesional que nuestra carrera demanda. ¿Cómo podemos afrontar los retos que se presentan?

Escribe: Susana Condado Trelles  

La primera semana de abril, el hashtag #PeriodistasASusCasas se hizo tendencia en el Perú con 1,863 tweets. Este hecho, suscitado en medio de la crisis mundial que vivimos, es una muestra de desaprobación por parte de los ciudadanos frente al tratamiento de las noticias en nuestro país. Sin embargo, también es una invitación hacia la reflexión sobre el papel que debemos cumplir los periodistas como “grupo social y profesional que está en el epicentro del problema”, en palabras de Ramiro Escobar, docente, periodista y redactor en La República, Poder y El País.

El mayor peso de las críticas se lo llevó el grupo de los reporteros. Distintos usuarios reprocharon el hecho de exigir no solo los documentos a los civiles -ejerciendo un rol de autoridad que únicamente le compete a los policías o militares en el estado de emergencia en el que nos encontramos- sino también el hecho de juzgar a muchos de ellos ya sea por no usar mascarillas o por estar en las calles durante el toque de queda, sin antes analizar el por qué. Algunos simplemente no tenían dinero para comprarse una mascarilla y tampoco un hogar en donde refugiarse. Ramiro Escobar señala que los ojos de los ciudadanos están mucho más encima de los periodistas y ellos también se sienten un poco turbados por la crisis del Coronavirus. “Siempre vamos a fallar, pero este es un momento en el que no se puede fallar tanto. Somos humanos, podemos cometer errores, pero en este momento debemos concentrarnos en ser sumamente responsables, informados, conscientes y certeros a la hora de hacer preguntas y de explicar lo que ocurre”, añade.  No obstante, la indignación de los usuarios se hizo notoria en las redes sociales, siendo Twitter la plataforma en donde se realizó un mayor número de comentarios por medio del hashtag ya mencionado.

“Es una actitud bastante equivocada, altamente fiscalizadora y altamente policíaca que en realidad no ayuda en nada. El hashtag (#PeriodistasASusCasas) tiene sentido desde ese punto de vista”, comenta Enrique Patriau, politólogo, periodista en La República y docente. Y es que “en el Perú existe una crisis institucional; es decir, instituciones como el Poder Judicial no han estado funcionando como deben y la población considera que en el país no se está impartiendo una verdadera justicia y los medios de comunicación han venido a llenar este vacío (…) el problema es que hacen una mala lectura o interpretación de este rol y creen que tienen la facultad de juzgar quién hace bien y quién hace mal”, complementa María Inés Quevedo, comunicadora, antropóloga y docente. Los periodistas han asumido ese rol como propio y se atribuyen la autoridad de juzgar a otros sin permitir que antes puedan exponer su versión de los hechos, sin hacer una investigación a profundidad previa.

La reacción de los usuarios, pese a ser entendible, generaliza la labor de todos los periodistas. Y es que ahora más que nunca están siendo observados las 24 horas del día. Por ello, no se puede caer en estereotipos que refuercen el machismo, como comentarios sarcásticos el día que los hombres salían a comprar. Asimismo, conductores de programas que no son necesariamente noticieros, como “Mujeres al mando” y “América Hoy”, tratan de cumplir con la labor periodística sin tener las bases claras, incurriendo en errores que los ciudadanos toman como propios de los periodistas cuando estos no lo son.

Por otro lado, la tarea que desarrollan los reporteros y los periodistas profesionales en general es doblemente importante en medio de esta pandemia porque son uno de los pocos grupos autorizados para salir a la calle. En ese sentido, deberían evitar tomar una posición fiscalizadora y mucho menos juzgar o anticiparse a hacer una declaración sin fundamento que dé lugar a la indignación o que refuerce los estereotipos. “Si construimos, a partir de la información, una representación estereotipada, superficial o equivocada de la sociedad, estamos colaborando a que se repitan o profundicen aquellas ideas o ideologías hegemónicas que perjudican a los sectores más vulnerables o marginales”, señala María Inés Quevedo. No se trata de informar por informar porque, si se sigue esa línea, cualquier persona podría ser periodista, pero “presentar noticias no te hace un periodista”, afirma Enrique Patriau. Se trata de investigar, buscar información, verificarla y exponerla conscientemente y con respeto tanto hacia las personas entrevistadas como hacia los que nos ven o leen. De lo contrario, solo se están reforzando estereotipos y profundizando en desigualdades ya existentes, lo que conlleva a la desinformación y a la discriminación.

#PeriodistasASusCasas por emitir falso operativo y por hacernos creer que somos ciegos para no darnos cuenta.#QuedateEnCasa pic.twitter.com/L3x7Jlpr9W

— ClaudiaY (@Claudia_zuro) April 3, 2020

Otros usuarios manifestaron algunas peticiones a través de la red social. Entre ellas, pedían que los reporteros no se expongan ni expongan a los demás saliendo a entrevistar a las calles y también que solo exista un noticiero por el bien de la salud mental. Frente a lo expuesto en Twitter, tanto Ramiro Escobar, como Enrique Patriau y María Inés Quevedo consideran que la labor de reportear es necesaria puesto que no todo se puede hacer desde la computadora.

“Lo que ocurre es que la gente necesita información. Yo prefiero, en todo caso, tener mucha información, noticieros bien hechos -por supuesto- para estar permanentemente informados a que la gente se base, por ejemplo, en cadenas de WhatsApp con información equivocada y/o elaborada con mala intención para desinformar, asustar, crear pánico, etcétera. Justamente ahora es cuando más se necesita información de la buena, toda la información que sea posible”, enfatiza Enrique Patriau. Y es que sería imposible mandar a todos los periodistas a sus casas. La cuestión es saber cómo tratar la información y ponerla a disposición de los ciudadanos. “Un solo noticiero al día me parece que quizá provocaría el hashtag #QueremosMásNoticias”, comenta Ramiro Escobar. Por otro lado, en relación a las medidas de seguridad que deben tomar los reporteros para evitar contagiarse y contagiar, “los canales de televisión deben proveerle al equipo periodístico todos los implementos necesarios”, afirma María Inés Quevedo.

Por ahora, #PeriodistasASusCasas no ha vuelto a ser tendencia en Twitter, pero algunos usuarios siguen usando el hashtag y solo nos queda a los periodistas ser autocríticos y mejorar la cobertura que se está dando en tiempos aún inciertos como estos.