Stand Up Comedy: la nueva clase de humor que sorprende

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Durante años, la televisión peruana presentó en sus programas un formato de humor sexista, racista y discriminador hacia las minorías. Hoy en día, surge el Stand Up Comedy como una nueva alternativa para hacer reír al público.

El Club de la Comedia. El espectáculo de Stand Up Comedy más grande del Perú.  Foto: Walter Chullo

 

Escribe: Pamela García Godos Bengoa  

Punto Seguido se preguntó qué le daba risa a los peruanos y en el camino se descubrió una serie de problemas que provienen del pasado. Lo que sucede es que la televisión peruana acostumbró a la mayoría a disfrutar de chistes machistas y discriminadores. Desde el viejo y famoso programa “Risas y Salsas” hasta el más reciente de los fines de semana por la noche, “El Wasap de JB”.

Sin embargo, ya en los últimos años, los peruanos se abrieron a una nueva “vertiente”: el Stand Up. “El humor depende mucho del nivel socioeconómico, entonces, está aumentando la comedia Stand Up en vivo, una comedia autorreferencial, también por influencia de otros países”, señala el sociólogo Javier Díaz Albertini. Tal y como lo explica el experto este tipo de humor permite, si uno es miembro de una minoría, reírse de su propia minoría.

Como en el caso de Walter Chullo, un comediante que se presenta en El Club de la Comedia encima de una tarima a hacer reír a un público de entre 20 a 35 años. Para Chullo, es clave que, en su humor, haya verdad. “Uno se ríe de lo que es, hacer comedia tiene que ser auténtico, no debe ser una pose, no debe ser pretencioso”, asegura Walter. Sin embargo, el comediante también menciona que el humor no debe normalizar patrones o problemas sociales y que el filtro lo pone uno mismo. “La técnica te dice haz reír, ya depende de ti cómo lo hagas. Algo que yo le digo a los chicos de mis talleres es que, si van a hacer humor negro, que es válido, en el chiste tienes que estar tú. Así, es menos violento y ojo, que hacer bromas golpeando al poder siempre va a dar risa, no al revés, no reírnos de las minorías”, sostiene Walter Chullo.

Finalmente, es verdad que el humor debe ser libre, siempre y cuando no se transgreda con el derecho y la dignidad del otro. Esta es solo la punta del iceberg de lo que el humor en el Perú contiene. Así que, si quieres saber más, no te pierdas el reportaje “La sombra del humor” en la edición n°81 de la revista Punto Seguido.