El especial «Bajo la superficie: la crisis que esconde el lago Titicaca» fue desarrollado por 47 estudiantes y egresados de 13 carreras que integran periodismo, diseño, programación y análisis de datos.
Hace casi dos años nació como una alianza entre la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) y El Comercio. Hoy, el Laboratorio de Periodismo (EC Lab) reúne estudiantes de distintas disciplinas y acaba de presentar su segunda gran investigación multimedia: ’Bajo la superficie: la crisis que esconde el lago Titicaca’. ¿Qué reveló el trabajo?
El especial se lanzó en el Auditorio Luis Bustamante de la UPC en San Isidro, y mostró el resultado de meses de trabajo en los que el equipo revisó información de entidades públicas, estudios técnicos, solicitudes de acceso a la información y testimonios recogidos durante el trabajo de campo en Puno. La investigación combina periodismo de datos, visualizaciones, mapas interactivos, animaciones y un documental construido desde las voces de las propias comunidades.
La coordinación general estuvo a cargo de Mayté Ciriaco; la edición general, de Lorena Obregón; la coordinación del proyecto, de Andre Poma y María Isabel Jiménez; y el desarrollo tecnológico de la plataforma, de Matías Ascasibe.
«Es Puno, señores. Es el Perú: un lugar que reclama y merece nuestra mayor atención«, afirmó Rossana Echeandía, directora de la Carrera de Comunicación y Periodismo de la UPC, al inaugurar el evento. Asimismo, sostuvo que «EC Lab marca una nueva manera de hacer periodismo de servicio a la comunidad«, al reunir estudiantes de distintas disciplinas para investigar problemáticas que requieren un enfoque interdisciplinario y ponerlas al servicio de la ciudadanía.
El Laboratorio de Periodismo fue creado por la periodista y egresada UPC Mayté Ciriaco como una iniciativa conjunta entre la universidad y El Comercio. Para este proyecto, estudiantes y egresados trabajaron en equipos especializados de periodismo, análisis de datos, programación, diseño gráfico, desarrollo tecnológico y producción audiovisual.
Cabe señalar que a la presentación asistió Érika Bedoya, directora académica de los Campus UPC; Úrsula Freundt-Thurne, decana de la Facultad de Comunicaciones; Mario Cortijo, jefe de proyectos periodísticos de El Comercio; además de especialistas invitados para analizar los desafíos que enfrenta la conservación del lago Titicaca.

Los hallazgos detrás de la crisis del lago Titicaca
A partir de información oficial, solicitudes de acceso a la información pública, estudios técnicos y trabajo de campo en Puno, el equipo reconstruyó cómo la contaminación amenaza uno de los ecosistemas más importantes del país.
Entre los principales hallazgos figura la situación de la cuenca del río Coata. La investigación revela que la provincia de San Román (Juliaca) genera más del 87% de las aguas residuales que llegan a esta cuenca. Además, cada año el río transporta más de 4,000 toneladas de residuos sólidos y recibe un volumen de aguas servidas equivalente a más de 300 piscinas olímpicas, contaminación que finalmente desemboca en el lago Titicaca.
El especial también evidencia el deterioro de la calidad del agua. Mientras en 2015 la Autoridad Nacional del Agua (ANA) identificó ocho puntos críticos por contaminación, para 2025 la cifra aumentó a 11. Asimismo, se documenta la presencia de metales pesados en ríos como el Coata, Ramis, Ilave, Huancané y Suches. En el caso del río Coata, las concentraciones de arsénico llegaron a triplicar los límites establecidos por los Estándares de Calidad Ambiental (ECA).
La investigación analiza además la respuesta del Estado frente a esta problemática. Uno de los casos revisados es el proyecto de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) para Puno y Juliaca, valorizado en más de S/ 860 millones, cuyas obras fueron anuladas en 2023 tras diversas observaciones y retrasos, sin llegar a operar.
Otro de los hallazgos corresponde al impacto sobre la salud. Según información recogida durante la investigación, entre el 70% y el 72,3% de los niños y gestantes evaluados en Capachica, Coata y Huata presentan niveles de arsénico en orina por encima del valor de referencia. La coordinadora regional de la Estrategia de Metales Pesados de la DIRESA Puno, Fiorella Luna Lino, reconoció además las limitaciones presupuestales para atender esta problemática y advirtió que «la única remediación es que la persona se aleje del factor de riesgo«.
El especial también documenta el deterioro de los totorales, la disminución de peces nativos y las afectaciones a actividades como la pesca, el turismo y la agricultura. En conjunto, estima que alrededor de 42 mil personas enfrentan de manera directa las consecuencias del deterioro ambiental del lago Titicaca.
Del diagnóstico a la acción: los desafíos para recuperar el Titicaca
Tras la presentación del especial, la periodista Mayté Ciriaco moderó el conversatorio El lago Titicaca y los desafíos para su conservación, que reunió al ingeniero Edson Apasa Mamani, especialista en gestión pública y recursos naturales, y al investigador boliviano Clodoaldo Mauricio, quien participó de manera virtual desde las inmediaciones del lago.


Durante el diálogo, los especialistas coincidieron en que el principal reto ya no pasa por identificar las causas de la contaminación, sino por ejecutar soluciones que durante años han quedado pendientes.
Apasa sostuvo que la recuperación del lago exige enfrentar problemas estructurales de gestión pública. «Hoy Puno tiene paralizadas sus diez plantas de tratamiento. No es porque el Gobierno Central o las autoridades no quieran hacerlas; es un tema de intereses económicos (…) y la corrupción«, afirmó.
El especialista advirtió además que el deterioro del Titicaca compromete el abastecimiento de agua para la población puneña. Según explicó, alrededor del 85% de la ciudad consume agua tratada proveniente del lago y, debido a la reducción de otras fuentes por efecto del cambio climático, esa dependencia podría alcanzar el 100% en los próximos años. También alertó sobre la pérdida de biodiversidad: «El lago tenía 100 peces; hoy solamente tenemos 20″.
Desde Bolivia, Clodoaldo Mauricio mostró en tiempo real una de las zonas afectadas por la contaminación y resumió la situación con una frase que marcó el cierre del conversatorio: «Esta es la triste realidad«.



