Inteligencia artificial: Así se aplica la tecnología en un proyecto que permitirá traducir quechua

Cultura

Luis Camacho, ingeniero electrónico de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), y su equipo se encuentran desarrollando un traductor de quechua que facilitará la comunicación de alrededor de 4 millones de quechuahablantes.

Redacción: Lorely Requejo

Video: Valeria Mogolló

 

Palabras como ‘cancha’, ‘choro’ y ‘yapa’, que son parte de conversaciones cotidianas, provienen de la segunda lengua más hablada de nuestro país: el quechua. A pesar de su acogida como parte del uso diario, son pocas las iniciativas que se han desarrollado para fomentar su preservación.

En el Perú, los quechuablantes no se concentran en un solo lugar del país sino, por el contrario, están dispersos en todo el territorio. Así, podemos encontrar a personas en Arequipa y Áncash que dominan esta lengua en sus distintas variaciones. Aunque ellos tienen el derecho de expresarse en su idioma natal, no todas las instituciones en el Perú cuentan con traductores para facilitar la comunicación.

Ante esta necesidad, el ingeniero de electrónica, Luis Camacho, está desarrollando junto a su equipo un software que permitirá traducir quechua a español como lo hace Google Translate con otros idiomas.

Para ello, Camacho y su equipo deben reunir un aproximado de 100 mil horas de quechua hablado para integrarla al “Corpus” (su base de datos de voces), lo cual permitirá mayor precisión en la traducción. Nelsi Melgarejo, integrante de este proyecto, nos explicó cómo una persona quechuahablante puede contribuir con esta iniciativa.

Luis Camacho asegura que mediante este proyecto no solo se logrará preservar este idioma ancestral, sino que podremos ver un crecimiento en nuestra economía y una mejora en la calidad de los servicios a nivel nacional.

“Yo creo que un Estado que brinde servicios en los idiomas de los ciudadanos es un Estado que va a ser más reconocido y, por tanto, puede crear una base de contribuyentes más grande. Quizás, al sentir que están siendo bien atendidos, estos ciudadanos hablantes de nuestras lenguas autóctonas pueden sentirse motivados a aportar más”, sostiene.