La ola chilena de contagios por COVID19

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El país latinoamericano superó a Italia y España con el número de contagiados y continúa en la lucha por controlar la curva de infectados y el sistema de salud.


El gobierno de Sebastián Piñera continúa repartiendo canastas alimenticias para las familias más vulnerables y con mayor necesidad. (Foto: Andina)

El país latinoamericano lleva 106 días de confinamiento obligatorio, actualmente atraviesan su punto crítico de contagios y la economía está totalmente paralizada para Chile. Sin embargo, las cosas no siempre se dieron así, ya que los primeros meses los intentos por controlar el Covid-19 y proteger la economía se intentaron sin mayores contagios.

El 3 de marzo se confirmó el primer caso de Covid-19 en Chile, el ciudadano regresaba de viaje desde Singapur y salió positivo en la prueba de descarte según lo afirmó la BBC en este entonces. Inmediatamente después de la noticia los protocolos de seguridad nacionales comenzaron a trabajar para combatir el virus recién llegado. Sin embargo, los primeros 15 días los contagios llegaron a un número elevado, había 75 personas infectadas y el gobierno chileno decidió cancelar las escolares en colegio privados, públicos y jardines infantiles. Al día siguiente, el presidente Sebastián Piñera decidió cerrar fronteras con 156 personas contagiadas confirmado el ingreso del país a la fase 4 previamente estudiada.

El 18 de marzo, el presidente de la república decretó el estado de emergencia para dar mayor seguridad a instituciones de salud, evitando el colapso y velando por una buena atención a las personas contagiadas. Pero esta medida no incluía la cuarentena, mientras que los centros comerciales seguían funcionando y las personas transitaban con normalidad según lo afirma el periódico La Tercera. La primera muerte por Covid-19 se dio el 21 de marzo tal como lo informaron los medios nacionales alarmando la situación del país.

Casi a fin de mes, el 25 de marzo se decidió aplicar cuarentena total para siete comunas del país, mientras otros sectores se mantenían activos con un total de 238 personas infectadas en el país según lo afirmó la tercera. Sin embargo, en ese rango de días las autoridades políticas decidieron apostar por una re activación comercial y apostaron por una nueva normalidad, con el fin de activar la economía que estaba siendo paralizada hace un tiempo. Estas medidas incluían un posible retorno de los funcionarios públicos a trabajar, y a los alumnos a estudiar presencialmente, incluso una reapertura del comercio, tal como lo mencionó la tercera, medida que fue fuertemente criticada por algunos los ciudadanos y el gobierno opositor. A pesar de los planes y estrategias del gobierno chileno, la ola de contagios se fue de control el 13 de mayo aplicando cuarentena generalizada a un 90% de la región metropolitana, buscando evitar el colapso del sistema sanitario del país. Aun así, este mes fue el peor para Chile, superando las 827 muertes en estos meses de contagio.

A partir del primero de junio Chile subía 5000 casos diarios aproximadamente disparando la curva de contagios abismalmente y descuadrado todas las estadísticas planteadas. Incluso, durante ocho semanas hubieron más de 700 muertes que no se contabilizaron como Covid 19 pero pudieron haberse atribuido a víctimas de la pandemia.

Actualmente los chilenos atraviesan la pandemia con más de 7000 fallecidos y con un total de 246.963 infectados, afrontando la coyuntura con estrictas medidas de seguridad, cuarentena general y solo con la posibilidad de salir para necesidades básicas con permisos y horarios específicos. Sin embargo, las probabilidades de colapso en el sistema de salud son muy estrechas tal como menciona Gestión, razón por la cual las autoridades insisten en la colaboración de los ciudadanos y llaman a la responsabilidad de quedarse en casa.