Runa simi: revalorización de lo nuestro

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¿Allinllachu kachkanki? Es probable que escasos lectores conozcan el significado de esta frase pese a que constituye uno de los saludos más comunes en el habla quechua. Es una realidad: sabemos muy poco de la segunda lengua más hablada en nuestro país. Como respuesta a esta necesidad, están surgiendo cada vez más iniciativas digitales que promueven el aprendizaje de este idioma hacia las nuevas generaciones.

Escribe: Arantxa Bravo

Infografía: Arantxa Bravo

¿Sabías que la palabra chacra viene de “chakra”, en quechua? ¿O que los conocidos y desastrosos huaycos tienen origen en la palabra “wayqu”? Pasa lo mismo con términos informales, tal como “choro” haciendo referencia a un ladrón (en quechua “churu”) y el clásico “pucho” cuando pedimos un cigarrillo (de “puchu”, que quiere decir “porción pequeña”). Estos son solo algunos ejemplos de quechuismos; es decir, préstamos lingüísticos, en este caso, del español al quechua. Aunque lo ignoremos, el quechua es parte de nuestra vida. Desde muy pequeños, muchos nos acercamos inconscientemente a sus costumbres y vocabulario. Está en tradiciones como ver la fortuna en la coca, escuchar un huayno en alguna reunión familiar o, como vimos previamente, en el habla del día a día.

Según el Censo 2017 realizado por el INEI, 3’799,780 de peruanos son quechuahablantes. Esto representa un 13,6% de la población total. Contrario a lo que se cree popularmente, el quechua o ‘runa simi’ no es un idioma, sino una extensa familia lingüística derivada del Proto-quechua, su lengua matriz. Existen diversas hipótesis alrededor de su origen, pero la más acertada afirma que nació en la cultura Caral, ubicada en la costa central del departamento Lima. Desde ahí, se expandió hacia norte y sur (así llegó al imperio inca). Tras su difusión a lo largo de todo nuestro territorio, como todos los idiomas, evolucionó y se diversificó.

Pese a que una importante población peruana es quechuahablante, muy pocos conocemos sus nociones básicas o las usamos a conciencia. A raíz de la necesidad de difusión, están apareciendo, en el ámbito digital, propuestas de plataformas dedicadas netamente a la aproximación y aprendizaje de esta lengua originaria. Una de ellas es “Saphi” (@saphi.quechua), que quiere decir “raíz” en runa simi, pues buscan “reavivar la identidad desde sus raíces”. Este proyecto cultural fue creado por Fiorella Pretell, Emely Cóndor y Patricia Flores, egresadas de economía, administración y economía en la Universidad Pacífico respectivamente.

“Muchos hablantes de quechua dejan de usar su lengua materna porque este se asocia negativamente con un menor conocimiento intelectual. Se le ve como una suerte de retroceso. Saphi se creó justamente para erradicar esa vergüenza lingüística que existe en nuestro país”, comentó Fiorella Pretter, cofundadora de la página. Su proyecto está dirigido principalmente para la generación posmillenial, razón por la que usan la aplicación de Instagram. En esta difunden desde los cursos básicos que ofrecen (la variante Chanka y Collao), pasando por ciertos datos interesantes sobre la lengua hasta divertidos reels traduciendo canciones al quechua.

Otra iniciativa es “Dilo en Quechua” (@diloenquechua), una página también posicionada en Instagram creada y manejada por Nelyda Taype, cantante huancavelicana y difusora del idioma. Esta plataforma también tiene un enfoque dinámico y colorido, al que la fundadora le pone su propio sello humorístico y carismático. Este proyecto también ofrece un curso básico de quechua dirigido a jóvenes y adultos. Paralelamente manejan un canal de Youtube bajo el mismo nombre, donde encuentras videos con temáticas variadas: realidad nacional, comparación de las variantes de la lengua e incluso insultos en runa simi (usualmente lo que todos aprendemos primero de un idioma).

Existen también otras con un enfoque más informativo, tal como “Huk Sunqucha Quechua” (@huksunqucha_quechua), que difunde el aprendizaje del quechua a través de diversas infografías y carruseles ilustrados al 100% por Pamela Monzón, diseñadora y cofundadora. Ella trabaja de la mano con Victoria Quispe, profesora, traductora e intérprete. Así como estas, cada vez nacen más iniciativas que buscan acercar el quechua de manera sencilla e interactiva a todos los peruanos. ¿Y tú? ¿Te animas a aprender el idioma de nuestros ancestros?