Barrios Altos y sus historias

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Iglesias, casonas, hospitales, monasterios, anécdotas y curiosidades en el Centro Histórico de Lima.

La Quinta Heerer en los años 30. Foto: Repositorio de la PUCP

Por Mariaximena Tello y Miguel Ramírez

Es imposible no deleitarse al visitar los lugares históricos de nuestra capital. Lima, “Ciudad de los Reyes”, alberga una gran diversidad de historias. Barrios Altos es parte de esta riqueza, debido a que, dentro de esta zona, se puede observar numerosas edificaciones de la época virreinal:

Los balcones que se pueden apreciar en los diferentes puntos de Barrios Altos remontan a los siglos XVI y XVII. Estos no solo fueron decorativos, sino también eran utilitarios. Solían ser espacios frescos en las épocas veraniegas y puntos de encuentro cuando las casonas pertenecían a más de una familia. Incluso, según el historiador y administrador de “Lima la Única” David Pino, los balconcillos limeños fueron empleados, en una época, como baños, debido a que era costoso colocar las tuberías en las paredes de metro y medio de ancho. Por ello, se prohibió construir balcones cerrados.

Cada uno de ellos pertenece a varios estilos como barroco, rococó, neoclásico. Además, existen diversos tipos como abiertos, de cajón, corridos, etc. Una infinidad que, hasta el día de hoy, adorna la ciudad.

La Peña Horadada

De acuerdo con la tradición del escritor peruano Ricardo Palma, el agujero que se encuentra en la “Peña Horadada” lo hizo el Diablo cuando trató de huir de una procesión del Señor de los Milagros. Cuenta la historia que, hace muchos años, la procesión del Nazareno pasaba por la Calle del Suspiro (hoy Jirón Cangallo). El Diablo, que acostumbraba pasear por ahí para tentar a los devotos limeños, se pegó tal susto que quiso huir, sin imaginarse que, por el otro jirón (que ahora es Junín), también pasaba en procesión la Virgen del Carmen, patrona de Barrios Altos. Para escapar de este hecho tuvo que atravesar la roca.

Santuario de Nuestra Señora del Carmen

Aquel es un templo de origen colonial que fue edificado en el siglo XVII. La construcción de la Iglesia y Monasterio de Nuestra Señora del Carmen se basó en el estilo de los templos católicos de Italia. Es curioso visitar este lugar, ya que las monjas de claustro venden los famosos limones rellenos con manjarblanco a través de una especie de ventanilla de madera giratoria, en donde se coloca la moneda y ellas, al girar el aparato, te otorgan el producto.

Quinta Heerer

Sin duda alguna, una parada infaltable  y un lugar inexcusable de conocer, no solo por su historia sino porque te transporta a una época antigua. Esta es una joya arquitectónica que abarca un conjunto de emblemáticas casonas de estilo europeo de entre 1890 y 1930 y cuenta con más de cuatro hectáreas. Durante muchos años fue sede de las embajadas de Japón, Estados Unidos, Francia, Bélgica y Alemania.

Han vivido alrededor de 300 familias en dicho lugar y, en la actualidad, es propiedad de la familia Pardo Escandón, descendientes del ex presidente peruano José Pardo y Barreda. La quinta está en venta y, según David Pino, está valorizada en 26 millones de dólares.

Si decides visitar este lugar, podrás apreciar la casa del ex mandatario en mención e, incluso, se conservan muebles, alfombras y  candelabros.