Cigarros electrónicos: ¿Solución para dejar de fumar?

Periodismo

Años atrás llegó al país un nuevo supuesto remedio para los fumadores empedernidos. Está tecnologia ha ido tomando fuerza entre las personas amantes de la nicotina.

Escribe: Gustavo Ramos

En muchas páginas web o redes sociales se venden vaporizadores como algo “milagroso” que va a ayudar a los usuarios a dejar la nicotina, uno de los elementos químicos dentro del cigarro convencional que hace que este sea, muchas veces, indispensable en el día a día de muchas personas a nivel mundial.

En un comienzo tenía como principal objetivo hacer que los fumadores dejen de fumar, a través del consumo de dosis permitidas de nicotina que se reducen de manera gradual. “La idea no es cambiar el uno por el otro, sino que el cigarrillo electrónico sea un medio para dejar de fumar, idealmente en un año”, explica el Dr. Jorge Dib Mor Dale, Director del Departamento de Cardiología no Intervencionista de la Fundación Santa Fe de Bogotá.

Los cigarros electrónicos contienen, al igual que el cigarro convencional, nicotina, propilenglicol, formaldehido y otros químicos tóxicos y cancerígenos. Es posible que las personas que utilizan solamente cigarros electrónicos estén expuestas a menos sustancias tóxicas que cuando fumaban cigarrillos convencionales, pero es difícil evaluar qué absorbe cada fumador.

En el Perú, el consumo de tabaco en los peruanos inicia alrededor de los 18 años.  Aproximadamente, 16,700 personas fallecen al año por diferentes enfermedades relacionadas al cigarrillo, entre ellas el cáncer, que en la actualidad es un problema de salud pública por ser la segunda causa de muerte entre los peruanos. A nivel mundial mata a 8 millones de personas al año, como mínimo, de las cuales más de 7 millones son consumidores directos y alrededor de 1,2 millones son no fumadores expuestos al humo.

Con el auge, desde 2007, de los cigarrillos electrónicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió convertirse en la primera organización internacional en hacer referencia pública a los mismos. Evitaron toda discusión sobre si los cigarrillos electrónicos eran seguros o no y si valían la pena y prohibieron que se conocieran como dispositivos para dejar de fumar. Queda en los lectores tomar la decisión de si el consumo de cigarrillo, en cualquiera de sus presentaciones, es bueno para su salud.

En la próxima edición de Punto Seguido conoce un poco más sobre el mundo de los cigarrillos electrónicos: la historia del cigarro a lo largo del tiempo, los diversos puntos de vista médicos y el testimonio de José Ignacio Palma administrador de Vape Store, una de las tiendas distribuidoras de los cigarros electrónicos en la ciudad de Lima.