Cinco preguntas a una profesora en cuarentena

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A Cecilia le toma de 7 a 10 minutos acondicionar su lugar de trabajo para grabar sus clases académicas.

 

Escribe: Luz Mateo Cielo

Cecilia es directora y profesora del nivel primario en el colegio 82545 del Centro Poblado Tambo Puquio en Cascas, La Libertad. Ante la emergencia sanitaria, la plana docente del lugar tuvo que adoptar las medidas dispuestas por el Ministerio de Educción para que el alumnado no perdiera clases.

Silva, por ejemplo, utiliza varias plataformas para poder comunicarse con sus estudiantes; envía videos a través de WhatsApp y recibe consultas a través llamas telefónicas. Cabe recordar que, aunque el Estado ha puesto a disposición “Aprendo en Casa”, un espacio virtual con actividades de educación básica regular y especial, esto es insuficiente para las personas que viven en zonas rurales como Tambo Puquio ya que la conectividad y los soportes tecnológicos son casi nulos.

Entonces, ¿cómo se supervisa el trabajo del profesorado? Pues, cada maestro debe registrar, a través de una ficha de seguimiento, los avances de cada niña o niño. Luego, este documento es derivado al área directiva, quienes son los responsables de remitirlo a instancias mayores. Para evaluación de aprendizajes, el sistema de evaluación ahora es flexible por el contexto actual; sin embargo, los esfuerzos para garantizar la enseñanza se han multiplicado. Las notas A (logrado), B (en proceso) y C (inicio) han quedado bajísimas por eso los maestros ya no pueden calificar así. Silva afirma que los canales son retroalimentativos ahora.

Por otro lado, el confinamiento nacional también ha obligado a que los profesores recurran a nuevas técnicas para cumplir su rol de educador. Entre las acciones que realizan prima la motivación, ya que la unidireccionalidad de la grabación de videos los ha obligado a estimular de otra forma a sus escolares; además, el mensaje de audio también es frecuente dentro de sus clases.

A pesar, que al inicio este proceso ha sido de incertidumbre, Silva afirma que los niños han desarrollado otras habilidades a través de la comunicación virtual, la oral sobre todo. Los padres y las madres también tienen más confianza y libertad para solicitarle una llamada de consulta a la profesora.