El silencio de los escenarios

CulturaMúsica

Escriben: Claudia Flores y Kristell Costilla

Desde pequeño, la música ha sido la fiel compañera de Francisco Bolívar. Él, amante de las melodías del rock y del reggae, decidió estudiar música en una universidad privada en Perú. En el 2015, Paco, como lo llaman de cariño, se graduó de músico y, desde ese momento, formó la banda de reggae andino: Yesca.

Paco es el líder de la banda. Su cabellera larga, ondeada y azabache son su sello personal. Él lleva más de 4 años en la industria musical compartiendo y deleitando con su voz grave a cientos de personas que gozan de este género musical. La zampoña, la quena y la flauta son instrumentos esenciales que hacen vibrar a uno por las melodías pegajosas que bailan al compás de su voz.

Sin embargo, el coronavirus se alojó en nuestro país sin fecha de retorno. Debido a las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno, los eventos sociales aún continúan prohibidos desde hace un año. Esta situación genera un panorama de incertidumbre en una de las industrias más importantes y recurridas del entretenimiento peruano: la música. Este sector se ha visto muy golpeado debido a las circunstancias actuales, ya que no les permiten desarrollarse en el ámbito laboral ni económico.

Menos ingresos

Francisco Bolivar expresó que antes de la pandemia su agrupación musical tocaba aproximadamente más de tres veces al mes. Ganaban dependiendo del lugar en el que se presentaban. “Ganábamos un aproximado de 500 soles por show. No es una gran cantidad de dinero, pero en los bares chicos pueden pagar por así decirlo. Igual dentro del circuito hay muchas bandas que no cobran porque recién están empezando”, indicó.

Cabe resaltar que la Asociación Peruana de Producción de Eventos y Espectáculos (APPEVE) menciona que las ganancias generadas en la industria musical peruana durante el 2019 ascienden a más 17 millones de soles. Asimismo, según cifras de Interredes de Creadores y Gestores Culturales Independientes, más del 90% de los artistas que gremian depende exclusivamente de su trabajo como artistas independientes y más del 60% no está afiliado a ningún sistema de pensiones y casi el 60% no cuenta con ningún tipo de seguro de salud.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Yesca (@yescaoficial)

A pesar de que no hayan conciertos presenciales, el líder de Yesca, resaltó que la única manera de obtener ganancias a través de la música es mediante plataformas digitales. “O sea, lo único que ganamos es producto de las regalías de que la gente escucha nuestras canciones por Spotify y YouTube en esas plataformas. Es la única forma que generamos dinero como banda”, señaló.

Un camino alentador

Otro efecto originado por la presencia del coronavirus es la quiebra tanto de artistas independientes como de orquestas. Según la Asociación Peruana de Movimientos Musicales (APEMM) manifiestó que el 65,7% de artistas se declararán en quiebra a fines de este año si no hay una pronta solución. Alejandro Borbor, productor musical e ingeniero de sonido en Indoma Music, nos comenta sobre la bancarrota de algunas orquestas. “Hace poco leí que Agua Marina o Armonía 10 se iba a declarar en bancarrota y es porque no hay ingresos. Por ello, creo que va a quebrar a gran parte de los artistas”, señala Borbor.

Asimismo, señaló que muchos músicos solo vivían de las presentaciones en vivo y quienes viven tocando para determinados grupos viven en situaciones paupérrimas. Entonces, estas personas deberían haber recibido primero un apoyo porque solo dependían de los shows en vivo y que contribuyen al crecimiento cultural del país.

La orquesta de Oro es una propuesta musical que antes de la pandemia se presentaban en diversos eventos de multitud, en ferias, discotecas y un sinfín de festividades. Sin embargo, con la llegada del coronavirus a nuestro país, tuvieron que acoplarse a las plataformas digitales, especialmente en Facebook. Al inicio, sus eventos virtuales no tuvieron mucha acogida, ya que recibían donaciones mediante Yape que rondaban entre los 30 soles por cada presentación. Incluso, tuvieron que cambiar de locación a uno más amplio y compraron un juego de luces para lograr un evento virtual de calidad.

Luego, pudieron sostenerse con auspicios de marcas y añadieron un costo de 20 soles para mandar saludos personalizados. Pero, sus presentaciones virtuales no cubren económicamente para los 14 músicos que hacen posible un show musical. Un virus los alejó de sus escenarios y calló por un tiempo sus voces; sin embargo, su pasión musical los llevó a seguir compartiendo su sintonía con todos los peruanos.

Deja un comentario