¿Alguna vez te has preguntado por qué aplazamos todo lo que debemos hacer? Si eres de los que suele decir “más tarde lo hago”, entonces esta nota es para ti.


Escribe: Mary Farroñay y Danae Changana
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“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” es un refrán que, aunque sea muy popular, es poco practicado en la actualidad. Postergar actividades importantes es un mal hábito que se ha convertido en una costumbre—e incluso en un término bastante popular—en jóvenes estudiantes y/o universitarios; sin embargo, ¿qué es exactamente la procrastinación? Etimológicamente, proviene del latín procrastināre que significa “postergar hasta mañana”, pero también proviene de la palabra en griego akrasia, “hacer algo en contra de nuestro buen juicio”.
La procrastinación es una práctica común que afecta uno más que a otros; pero que, de igual forma, tiene efectos negativos a largo plazo tanto en nuestras actividades diarias como en nuestra estabilidad emocional. No solo conlleva a acumular más trabajo en menos tiempo, sino también a generar estrés y ansiedad.
¿Por qué solemos dejar todo a último minuto?
Según Jaime Guzmán Yacaman, analista en orientación psicopedagógica, uno de los principales factores para postergar actividades o situaciones importantes es el miedo. “Muchas veces es originado por el pensamiento de no saber como hacer las cosas o de no creerse lo suficientemente capaz de hacerlo”, explica. En ese sentido, la procrastinación no es sinónimo de pereza como muchos piensan, sino de inseguridad en uno mismo. Es este mismo miedo el que genera la desorganización, la poca de voluntad para establecerse metas y, por supuesto, la procrastinación.


¿Cómo evitar caer en ella?
1. Utiliza las herramientas que más te gusten
Si eres de los que vive pegado a su celular, entonces sácale provecho. En la red existen decenas de aplicaciones que te ayudarán a gestionar tu tiempo y a organizarte mucho mejor. Sin embargo, si eres de los que prefieren las agendas, úsalas también. De ti dependerá de que forma te sientes más cómodo al momento de organizarte.


2. Evita las distracciones
Mientras más tentaciones tengas delante tuyo, más fácil se te hará procrastinar. Por ello, mantén las redes sociales lejos de ti o cualquier otra distracción que te resulte atrayente. Concéntrate en las tareas complicadas y el resto se te hará mucho más sencillo.


3. Gestiona tu energía, no tu tiempo
Para evitar la procrastinación, es necesario que te conozcas a ti mismo. En ese sentido, pregúntate: “¿en qué momento del día produzco más?”. Con la respuesta en mente, realiza tus actividades en el período en el que más energía tengas, así evitarás sentirte cansado muy rápido.


4. No tengas miedo de pedir ayuda
Muchas veces las tareas que realizamos pueden resultar complicadas. Por ello, no temas pedir ayuda de alguien más. Así las actividades resultarán mucho más sencillas de terminar.

