La fe que mueve al Señor de los Milagros

SociedadTendencias
Por: Roberto Kasay

5.jpg
Foto: Muriel Villavicencio

Entre cantos, aplausos y llantos, la imagen del Cristo de Pachacamilla, inició, por cuarta vez en el año, su recorrido. La famosa anda del Señor de los Milagros, empezó su caminata desde la iglesia ‘Las Nazarenas’ y se desplazó por las principales calles de Lima. Desde las 6 de la mañana, las personas llegaban a la misa que daría inicio al recorrido del anda.

Tanta era la desesperación por estar lo más cerca posible al anda, que no les importó caminar en medio de empujones, pues aunque estuvieran a punto de quedar sin aire, ellos querían estar al lado del anda. Los balcones de las viejas casonas aledañas servían como estrado para las familias que aprovechaban la ocasión para rendirme homenaje.

Fotos: Muriel Villavicencio

Todos estuvieron atentos al vaivén pausado y sin prisa del Cristo Moreno. Unos cerraron los ojos y levantaron ambas manos para recibir su bendición, otros usaron sus celulares para inmortalizar el momento a través de una foto. Cada devoto tuvo una forma diferente de esperar al Señor de los Milagros. Entre peleas por los empujones, ambulantes que aprovechaban la ocasión, lágrimas de agradecimiento y fieles cumpliendo sus promesas, la fe de los católicos, hizo que el Señor de los Milagros se muestre por las calles de Lima en su penúltima salida del año 2016.

Se balancea de derecha a izquierda al sonido de los tambores y trompetas. Su paso lento es seguido por miles de sus fieles devotos que están dispuestos a acompañarlo hasta al anochecer. El anda de 1700 kg, es cargada por los integrantes de la cuadrilla encargada del sector. Por lo general, un cargador lleva sobre sus hombros la sagrada imagen como si su vida dependiese de ello. Es una oportunidad única de estar a centímetros de la imagen. Muchos aprovechan esos minutos para pedir por sus familiares y esperar el perdón de Cristo.

Las 20 cuadrillas cuentan con un capataz, quien es el líder en la procesión. Bastaba con que de la orden de firmes y de inmediato se escucha el sonido de campanadas para que el anda pueda descansar o a moverse de nuevo. A horas de la madrugada, la tercera cuadrilla se encargó de guardar al Cristo Moreno mostrando su lealtad y finalizando con la caminata. Octubre, el mes morado, sirve para demostrarle al Cristo de Pachacamilla que aún hay personas dispuestas a corregir errores del pasado y a entregarse por completo a su divina palabra.

Sin duda, el homenaje al Señor de los Milagros es el evento más importante de la religión católica en el Perú. Las cantoras, siempre delante del anda, siguieron el paso de la música y mezclaron su entonada voz con el perfume del incienso de las sahumadoras. Nadie quiere perder la oportunidad de mostrar su amor cumpliendo su función de la mejor manera.